Lugares | Cabo San Pío


  • Cabo San Pío está considerado el extremo austral del país, aunque existen argumentos que refutan esta condición.
  • El cabo es hogar de un faro homónimo que en 2019 cumplió 100 años de servicio indicando el comienzo del Canal Beagle para los navegantes.
  • Se trata de un lugar de difícil acceso, con un particular atractivo para quienes se aventuran a recorrer el territorio fueguino.

A poco más de 20 kilómetros al este del río Moat, sobre la costa sur fueguina, se encuentra Cabo San Pío, uno de los sitios más significativos de la Isla Grande de Tierra del Fuego. Considerado el punto más austral de nuestro país (aunque más adelante veremos que esta situación está siendo discutida), este promontorio rocoso que se asoma hacia el mar es el portal de acceso a la mítica Península Mitre y es el paso obligado de toda persona que quiera aventurarse en aquel lejano territorio. El nombre del cabo alude a la corbeta “San Pío” con la cual el Teniente de Fragata Juan José de Elizalde y Ustáriz realizó en 1790 una expedición a las costas orientales de Tierra del Fuego.


El camino

Por tierra solo puede accederse al cabo caminando, ya que la ruta J concluye poco después de cruzar el río Moat. A partir de allí quien quiera visitar todo lo que se extiende hacia este deberá hacerlo de a caballo o valiéndose de sus propias piernas por sendas que no siempre son tan claras y muchas veces desaparecen entre pastizales y turba.


El camino presenta diferentes condiciones y niveles de dificultad. Por momentos se transforma en un agradable paseo por la playa, para luego convertirse en un duro desafío en el cual hay que elegir el mejor paso entre turbales y altos juncos. En algunos sectores se transita por llanos, mientras que a veces es necesario ascender para bordear acantilados o evitar playas rocosas que hacen dificultoso el avance. La necesidad de sortear la desembocadura de un río hacen imposible que quien recorre la senda evite mojarse por lo menos una vez en el trayecto.

Refugio Casa Vieja, a 17 km al oeste de la desembocadura del río Moat

Tras una jornada de caminata, poco antes de arribar a Cabo San Pío, se encuentra Casa Vieja, un refugio ubicado en los antiguos corrales de la estancia Puerto Rancho. Este lugar puede ser utilizado como campamento, ya que se ubica tras una pequeña colina que ofrece un buen reparo de los vientos.
Al legar al cabo, tras recorrer poco más de 20 kilómetros de costa fueguina, se puede vislumbrar el emblemático faro San Pío, el cual guía a los navegantes desde hace 100 años y señala lo que se considera el extremo austral de nuestro territorio nacional y el comienzo del Canal Beagle.


El marco natural es impactante. El mar se abre inmenso desde los acantilados que dibujan la línea costera, dando la espalda a vastas extensiones de turba salpicadas por bosques bajos y matorrales. Desde el faro pueden contemplarse las islas Nueva, Picton y Lennox, las cuales pertenecen a Chile luego del conflicto del Beagle en el cual dicho país y Argentina disputaban la soberanía sobre aquellas islas, llegando al borde de un enfrentamiento armado entre las dos naciones.   

El faro

En marzo de 2019 se cumplieron 100 años desde que el faro San Pío comenzara a marcar el camino de quienes navegan el mar entre la Isla Grande de Tierra del Fuego y la Isla Nueva, ingresando o saliendo del Canal Beagle. A pesar de las severas condiciones climáticas y la dificultad de acceso al sitio, el faro fue construido en diez días de trabajo, comenzando el 10 de marzo luego de casi un mes de logística para trasladar los materiales. Para el 20 de marzo ya le habían dado dos manos de cal blanca a la torre de 8 metros de altura, la cual fue puesta en servicio el 22 de marzo de 1919. El faro se encuentra en una región deshabitada y su difícil acceso y las condiciones climáticas imperantes hacen que su mantenimiento sea muy complicado.


Hasta el año 1944 el faro estaba pintado con cal blanca. Ese año la estructura fue pintada con bandas horizontales alternadas de rojo y blanco con la baranda negra para mejorar la visibilidad del faro. A partir de ese momento posee el aspecto actual que lo hace resaltar entre el verde de los pastizales y el azul del mar. Originalmente el faro funcionaba con una fuente de alimentación a gas que fue reemplazada recién en el año 1985 por un sistema eléctrico alimentado por células fotovoltaicas.
En marzo de 2019, con motivo del centenario del faro, una expedición privada denominada “Intemperie”, integrada por vecinos de Ushuaia y Rio Grande, viajó hasta el Cabo San Pío para limpiar y pintar el faro, el cual se encontraba notablemente deteriorado por la exposición a los elementos.

El punto más austral

Según el Instituto Geográfico Nacional, Cabo Sin Pío es el punto más austral del territorio con soberanía no disputada de la Argentina, y así ha sido considerado desde siempre por fueguinos y visitantes. Junto a su condición de aislamiento y el impactante marco natural, el hecho de ser el punto más austral de nuestro territorio dota al cabo de una mística y atractivo particular, convirtiéndolo en uno de los destinos alternativos visitados por quienes se aventuran a recorrer las sendas fueguinas en busca de experimentar en carne propia los rigores y bondades del ambiente natural de la región.
Sin embargo, al visitar el sitio, llama la atención un pequeño islote que recuerda al caparazón de una tortuga y se ubica al sudoeste del cabo, a un kilómetro de la costa.

Vista del Islote Blanco. Al fondo la silueta de la Isla Nueva

Se trata del Islote Blanco, denominado así por estar cubierto de guano de aves marinas. Esta pequeña isla tiene una superficie de alrededor de una hectárea, posee una forma redondeada y sus dimensiones son de 104 por 90 metros. La existencia de este islote perteneciente a la República Argentina contradice al Instituto Geográfico Nacional, ya que su extremo sur sería el verdadero punto más austral del territorio con soberanía no disputada de la Argentina, al ubicarse a una latitud claramente mayor a la del Cabo San Pío.


Como si esto fuera poco, estudios llevados adelante por los expedicionarios aficionados Roberto Hilson Foot, Daniel Magaldi e Ignacio Amalvy Degreef, el cabo no sería ni el punto más austral del país ni tampoco el de la Isla Grande de Tierra del Fuego. Los exploradores sostienen que este título pertenece a Punta Falsa, ubicada según sus observaciones y a los datos de GPS tomados en el sitio, más al sur que Cabo San Pío. “Por las evidencias obtenidas de la observación directa en el campo, la información existente en algunos mapas del Servicio de Hidrografía Naval, por la información analizada a partir de imágenes satelitales publicadas por el Instituto Geográfico Nacional, por la información obtenida por el Google Earth y por las mediciones de campo por medio de GPS estamos en condiciones de afirmar que es incorrecta la información aportada por los organismos oficiales acerca del punto más austral del país y del punto extremo de la isla grande de Tierra del Fuego” declaran los exploradores en su sitio web (ver).


Más allá de ser o no el punto mas austral, el Cabo San Pío es un lugar maravilloso, digno de ser visitado. El paisaje natural en estado virgen, interrumpido solamente por el faro y algún antiguo corral, es la recompensa para quien decide emprender la marcha valiéndose de sus propias fuerzas. Ese es el verdadero encanto de la región para quienes buscan probarse a sí mismos en un entorno que no suele ser el más amigable.


Abel Sberna



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